domingo, agosto 1

Parrafos del cuento perdido

Quiero ser escritor le dije, quiero hacer de mi vida una de las historias mas románticas que existan, una historia con una princesa, una historia con un final feliz, con personajes creados netamente por mi y para mi, quiero ser escritor porque en mi mundo no existe otra cosa mejor que hacer historias, recrear objetos que giran alrededor de mi cabeza, de momentos que sin pensarlos o quererlos vuelven como brisas en primavera.

- ¿estas tu loco? – respondía mi padre.

- ¿Piensas que tus novelitas pornográficas te darán de comer toda la vida?

Eran pocas veces las que escuchaba ese tono de voz en mi padre, pero cada vez que las oía podía vaticinar que recibiría un sermón agotador y que al punto de vista de el, me dejara sabias enseñanzas. Pero también el sabe que trataré de ignorarlo mientras habla, que trataría de hablar con algún ser extraterrestre telepáticamente mientras el me cuenta su vida con anécdotas de triunfo, sacrificio y entrega completa a su trabajo.

- ¿estas escuchando no huevonaso?

- Si papá, respondí con aserción, cuando en verdad pensaba en como mandarle al carajo.

Podía ver que su impaciencia hacia mi ya era casi al limite, en cualquier instante se retiraría y me diría que me ponga a estudiar y dejar de escribir tontería y media, o como el le llamaba, novelitas pornográficas, y no es que no sean pornográficas, porque mi afición iba mas allá de tan solo escribirlas, sino también ser parte de ellas, porque al momento de leer un cuento o novela, es mejor fantasear, estar encarnado en el personaje principal, vivir con el, esa aventura de la cual el autor es dueño completamente de lo que va sucediendo, por razones que a veces ni el mismo se entiende, por eso yo quería ser escritor y esta tarde tenía en frente una muralla que es mi padre, un abogado muy reconocido por sus juicios ganados nacional e internacionalmente. Un huevón que me trataba de decir que yo también tengo que ser abogado para cargar todos los días papeles de pleitos amorosos, cuando al final hasta yo sabía que gana el que mas plata tiene.

En un gesto de apuro, me dice que ya esta a punto de irse, mientras mete su mano al bolsillo derecho, también ya conocía esa parte del día, ya conocía todos los pasos que debía dar cada vez que me encontrase a media paja con una de las historias que se me venía a la cabeza.

- ahí tienes para tu almuerzo, y no comas porquería – apresuradamente trata de incitarme a ir al mismo restaurante que el suele ir con sus amigos amanerados.

- Papá, ¿eres gay? – pregunte sabiendo que iba a tener problemas por esa pregunta.

Me miró como si yo estuviera asesinando a la abuela o interrumpiendo una de sus reuniones a las cual el llama muy importantísimas.

Recogiendo el dinero que hace un momento había puesto sobre mi cama, sale sin decir ni una palabra.
Mientras yo trataba de reírme de la pregunta que había hecho, entendía que me iba a costar el día sin almuerzo, pero si la abuela estaría en estos casos diría, ¡ya dios proveerá¡ ¡ ya dios proveerá¡

Terminando de hacer una historia mas para mi colección, salgo a la calle a buscar a algún amigo que provea algo para el almuerzo, porque también sabía esa parte de la historia, dios no proveería nada para comer, dios no estaría en ese instante cuando el estomago empiece a refunfuñar como un relámpagos en el cielo.

Luego de andar caminando por más de media hora, una voz me detiene.

- ¿Donde vas?

- A ninguna parte – respondía.

- ¿Peleaste otra vez con tu padre verdad?

- Felizmente si.

- ¿Y tu? ¿Como has estado? – pregunté como si hablase con cualquier chiquillo —

- Bien. Respondía mi madre mientras bajaba la cabeza.

- ¿Porque me hablas así? – preguntaba ella –

- Porque me da la gana. – respondí –

Por un momento el silencio entre ambos era fúnebre, mientras pensaba en seguir mis pasos como si no la hubiera visto, recuerdo que yo quería algo. Ella quería hablar conmigo, y yo no quería quedarme sin almuerzo.

- ¿Qué quieres? – pregunté –

- Hablar contigo hijo.

- No me digas hijo, me siento raro. – respondía –

- Vamos a comer, tengo mucha hambre – decía ella-

Y con un movimiento de la cabeza indico por donde ir, tenía en mente el restaurante de la china del mercado, pero recuerdo que le debía un tres menús y estaba casi seguro que si me veía con mi madre trataría de cobrarle a ella, y yo no quiero parecer un miserable, menos aun si es con ella.

Mientras íbamos caminando ella no suelta ninguna palabra, solo se limita a verme de reojo un par de veces, como si se percatara que no tengo ningún cuchillo en la mano, como si estuviera atenta a los pasos que iba dando, mientras yo trataba de crear una historia en mi cabeza ignorando totalmente su presencia.

Al volverme a mi mismo, recuerdo un lugar donde preparan los mejores platos de lima, recuerdo que siempre que mi padre me dejaba dinero le pedía al gerente del restaurante una boleta para engañarle que comí en tal sitio, cuando me aproximo a la esquina que nos recortaría el camino hacía dicho restaurante, entro sin hacer ningún gesto a un callejón desolado, sucio y con pintarrajas incomprensibles, doy unos pasos en el y ella se había detenido.

Volteo y veo en sus ojos una confusión que me recordaba al entierro de la abuela. Era normal que sospeche que trato de matarla, pero no era mi intención, no por lo menos hasta saciar el hambre que ya estaba empezando a sentir.

- ¿que pasa? – le pregunté.

- Nada. – voltea y mira hacía un tico amarillo mientras hace un gesto para detener el taxista –

Era normal que sospeche de mi, era normal que cuando volteé en este callejón de mala muerte, piense que la mataría, como sospecharon cuando falleció la abuela, que el único sospechoso era nada menos el nieto de la abuela ricachona asesinada, era normal que ella se marche de esa forma y es normal también si me denuncia por intento de asesinato cuando en realidad lo único que quería es comer un plato con frijoles y volver a mi casa a seguir escribiendo historietas sin fin.

2 comentarios:

  1. mayra1.8.10

    waaa ta re buenooo amitoo =) chevree!!!

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  2. Anónimo2.8.10

    Si estos parrafos me envolvieron, ni bien empeze a leerlos,pz ya me imagino si leo todo ese cuento... Muy buena la narracion, tiene un trama q busca despertar en el lector un interes, por la linea siguiente, sin perder la hilacion. BRAVAAAAZZOOOOOOOOO!!!

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