jueves, julio 22

Una noche trágica de julio

Tres de la mañana del veintidós de julio, el insomnio otra vez había logrado apoderarse de mi cuerpo y en la desesperación por querer dormir busco respuestas a este infierno, a este demonio intrigado que solo puede descansar al tener respuestas concretas y coherentes.
Las preguntas van y vienen, pero en ese silencio no puedo entender claramente a que se deben las preguntas, a que se debe tanta preocupación si uno de mis dones mas desarrollados hasta el momento es ser un patán despreocupado, una mierda jodida de la cabeza, una rata del cual hasta el mas confiado debería dudar.

Lo mas trágico que puede haber en esta vida. Es ser yo, pensar como yo, ver la vida y los días (mis días) de una manera irónica e incluso ser un tanto parecido a mi, la cual es motivo suficiente para apoderarme entre mis conocidos y amigos el apelativo de loco venusiano y todo lo referente que este vinculado con la locura de algún fracasado. No digo que no lo soy, porque a veces yo mismo pienso que soy todo y mucho mas que eso. Pero, otra vez la pregunta gira en torno a mi cabeza, hasta que punto ser loco, ¿cual es el limite? Yo no quiero ser un loco pelucón que camina mostrando los testículos a cualquier transeúnte, es mas, yo no se en que momento pase de junior a loco, flaco, causa, primo. Pero ya estoy ahí, ¿y luego? ¿Que sigue? En que momento se me presentara la virgen María para decirme que no es el camino, cuando me tocara esa epifanía del cual alardearía a diestra y siniestra a ustedes.

¿Cuando dejare de pensar en historietas y excitarme con ellas? ¿Cuando dejare de pensar que tuve una vida anterior a esta? ¿Y cuando? maldita sea dejare de preguntarme cosas que parecen vanas y vacías, pero por algún motivo no les encuentro respuesta pero si sentido.

Y ya cuando acepto que esta noche y madrugada serán una de esas en las que no podré pegar pestaña, decido salir.

Caminar por el parque zanahoria a estas horas, hacer un poco de deporte que no es muy usual en mi, ya que si no puedo dormir, mi mejor forma de ser solidario con los demás, será compartiendo mi insomnio con ellos, recordarles que deben seguir viéndome como ese bicho raro que suele andar con el cuaderno en mano y se sienta a escribir por ahí sin razón alguna, recordarles que sigo siendo aquella rata indiferente a cualquier suceso que se presente en al barrio, urbanización o como lo llamen a esta zona donde yo he escogido vivir.
Agarro el balón y salgo de la casa haciendo botes, trato de hacer el mayor ruido posible, pero es vano, a todos les importa un carajo la bulla en la casa, lo primordial es seguir con los sueños eróticos aunque al huevón del cuarto de arriba se le ocurra salir a esa hora a practicar canastas Es algo divertido, y mas que divertido, es excitante, casi orgásmico practicar canastas en medio de un silencio sepulcral, no porque me guste hacerlo siempre a esa hora, sino con el solo hecho de pensar que a varios les será como una patada en las bolas que alguien empiece a interrumpir sueños de forma canallesca, de una forma tan pérfida y sanguinaria como lo venía haciendo.

Pero en fin, nadie podía desalojarme de ese lugar al cual yo también considero un rincón de nadie, un lugar en el cual uno puede amanecer tirandose pedos o corriéndose la paja al aire libre sin que los demás puedan hacer algo para detener ese acto tan divino como es la autoestimulación o como yo y muchos lo llaman la paja.

Cuando ya el amanecer ya se hacia ver, trato de guardar fuerzas para coger un par de cobres e ir a la panadería mas cerca que por cierto también considero uno de mis deportes favoritos.

1 comentario:

  1. Anónimo26.7.10

    Q culpa tienen tus vecinos de tu insomnio y de tus locuras eh? jajaja.Una vez me paso lo mismo, pero me puse a leer toda la madrugada, para colmo no habia luz y tube q acompañarme con una peqeña vela. q fea weaaa XD !!!

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